Última hora
Nacional

Venezuela tendrá un diciembre menos fresco por El Niño: altas temperaturas se extenderían hasta 2027

Venezuela podría experimentar un diciembre más caluroso de lo habitual debido a la influencia del fenómeno de El Niño.

Por El Vigilante —

Venezuela tendrá un diciembre menos fresco por El Niño: altas temperaturas se extenderían hasta 2027
Foto: EFE
Post Primer Anuncio

Los venezolanos podrían experimentar un diciembre más caluroso de lo habitual debido a la influencia del fenómeno de El Niño, cuyas condiciones, según el ingeniero hidrometeorologista Valdemar Andrade, se extenderían hasta el primer trimestre de 2027.

El especialista, profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explicó que este fenómeno ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico tropical registran un calentamiento anormal, lo que modifica los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta.

También puedes leer: Pacientes con cáncer de mama en Venezuela enfrentan altos costos y fallas en el sistema público de salud

De acuerdo con Andrade, el evento presenta una intensidad muy fuerte, conocida popularmente como “Súper Niño”, una categoría que corresponde a anomalías térmicas superiores a los dos grados Celsius en el Pacífico.

“¿Qué ha ocurrido este año? El Niño se ha catalogado como un evento muy fuerte. Ese es el término técnico. La OMM define que El Niño puede ser débil, moderado, fuerte y muy fuerte. El término Súper Niño es el término popular y el término técnico es un Niño muy fuerte, que es lo que está sucediendo este año”, señaló.

En Venezuela, este fenómeno suele provocar una disminución de las precipitaciones. Según los registros citados por el especialista, el 72 % de los episodios de El Niño han coincidido con lluvias inferiores al promedio nacional, situación que puede comprometer los embalses destinados al suministro de agua, riego y generación hidroeléctrica.

Diciembre y enero podrían registrar temperaturas más elevadas

Andrade indicó que el incremento térmico afectaría incluso los meses tradicionalmente más frescos del año, como diciembre, enero y febrero.

El especialista aclaró que estas condiciones no necesariamente constituyen una ola de calor, sino una alteración de los valores climáticos habituales.

También advirtió sobre la disminución de los aportes de agua al embalse de Guri, especialmente durante agosto y septiembre, cuando la cuenca del río Caroní presentó registros excepcionalmente bajos.

“Lo que sí hemos observado es que en el Caroní el mes de agosto y septiembre fueron los meses más secos de la historia, de mínimos históricos, y octubre va por la misma tendencia de ser un mes muy seco. En comparación con los valores promedio”, agregó.

El escenario también podría incrementar el riesgo de incendios forestales, afectar la producción agrícola y favorecer enfermedades relacionadas con el calor y la escasez de agua.

Ante estas condiciones, las recomendaciones preventivas incluyen mantener una hidratación adecuada, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor intensidad y eliminar los criaderos de mosquitos para reducir el riesgo de enfermedades como dengue, zika y chikungunya.

Finalmente, Andrade insistió en la necesidad de fortalecer la infraestructura hidráulica y eléctrica del país, reducir las pérdidas en los sistemas de distribución y promover el uso responsable del agua y la energía.